| Code 2.0.
Lawrence Lessig publica bajo licencia libre, "Code 2.0", una segunda edición revisada y actualizada de "Code and Other Laws of Cyberspace", un libro imprescindible para entender Internet y el nuevo escenario tecnológico. |
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De la relatividad del tiempo, de su imposible medida y de cómo esta vida de locos nos lo compra
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| Las mejores fotografías del 2006.
La revista TIME acaba de publicar un monográfico con las que según su criterio son las mejores fotos del año que está a punto de terminar. |
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¿ Tienes una página o dominio y no sabes donde albergarlo ?, Host-us es una interesantísima alternativa que además es gratuíta. |
Elena de Regoyos (Periodista Digital).- Pese a que la descripción que desde el diario de Enric Sopena se hace de un egocéntrico y manipulador Pedrojota resulta bastante acertada, el extremo de amenazarle resulta exagerado: "ni Ibarra va a quedarse con los brazos cruzados, ni los que lo respaldamos con nuestro voto, vamos a quedarnos mirando".
Por la exaltada reacción de Juan Carlos Rodríguez Ibarra ante las informaciones que viene publicando sobre él Pedrojota Ramírez, más de uno se está preguntando qué es lo que teme el presidente extremeño que sepa Pedrojota que tanto daño pueda hacerle.
Desde que el director de El Mundo publicara que Ibarra le dejó su despacho a Rafael Vera para hacer gestiones entre el 11 y el 14 de marzo de 2003, el presidente de Extremadura y su entorno han reaccionado como si le hubieran puesto un cactus en la silla.
Parecen alarmados por lo siguiente que pueda publicar Pedrojota, y desde su entorno se lanzan ataques furibundos contra el director de El Mundo, como el que aparecía este viernes en El Plural, de Enric Sopena:
"Entiendo que para Pedro J. el juego debe tener grandes alicientes, y parece compensar alguna carencia afectiva, o algún tipo de complejo, generador de esa tendencia a manipularlo todo, ayudándose de descaradas mentiras, a intentar influir en la realidad, con aseveraciones difamatorias y calumniosas, máxime si tenemos en cuenta que cuanto más dispara más vende.
Pero Pedro J., en su costumbre de disparar sin cálculos previos, no sabe bien con quien se juega los cuartos. Porque ni Ibarra va a quedarse con los brazos cruzados, ni los que lo respaldamos con nuestro voto, vamos a quedarnos mirando, mientras él escupe sobre un compañero, básicamente honrado, y que es, además, nuestro presidente, toda "las suciedades" que le caben en su turbia mente, en parte, para dañar la imagen del PSOE, y en parte para distraer la atención sobre la importante labor que el gobierno de la nación, y también el de Extremadura, están llevando a cabo."
Miguel Pato (Periodista Digital)-. En su recién inaugurada página web, Daniel Estulin cuelga un interesante artículo en el que demuestra cómo los grandes medios de comunicación no responden a las demandas y necesidades de los ciudadanos , sino que representan los intereses de las personas más poderosas del mundo.
Estulin es un referente en varias decenas de países tras la publicación de sus libros sobre el Club Bilderberg; un reducido y poderoso grupo de personas al que pertenecen españoles como Juan Luis Cebrián , consejero delegado del grupo Prisa. Este periodista explica que
Como regla general, los medios de comunicación corporativos como el New York Times, Washington Post, Newsweek, Time Magazine, Wall Street Journal, Financial Times no representan a los ciudadanos ni a sus intereses. Representan los intereses de las personas más poderosas del mundo.
NO CABE DUDA
En la web de este escritor y periodista (www.danielestulin.com) se nos plantean inquietantes interrogaciones sobre qué o quienes controlan realmente el flujo de información periodística.
Los controvertidos conflictos por el control del petróleo y el oscurantismo en torno a los verdaderos problemas ambientales están en la punta del iceberg de la manipulación a la que se someten los titulares que afloran de los medios de comunicación.
Daniel Estulin planea
¿Por que los medios arriesgarían perder su credibilidad no informando sobre los hechos de tal gravedad? ¿Cómo se puede uno fiar de lo que nos cuentan los principales medios de comunicación?
LA GUERRA DEL PETRÓLEO
Estulin subraya el hecho de que en los medios de comunicación pertenecientes a grandes empresas no se pueden leer informaciones relativas a que
Nuestras vidas y economía son completamente dependientes del combustible fósil. Además la producción mundial del petróleo y de gas están en la etapa más crítica en la historia de la humanidad.
La realidad que se esconde detrás de lo que el autor del Club Bilderberg señala es que, una vez que estos combustibles empiecen a desaparecer "no hay ninguna alternativa viable para 6.5 mil millones de personas".
LOS "CRUDOS" INTERESES DE PRISA
En España hemos podido comprobar esta situación el pasado mes de junio cuando la edición dominical del diario independiente de la mañana publicó un artículo sobre las bondades de la desaparición del Ártico.
El autor del mismo, Rafael Méndez, es un periodista que siempre está a la última en los temas que amenazan el medio ambiente. Pero, en esa ocasión, consejos de "sabios e influyentes" colegas le costaron alguna contradicción en su texto.
Por un lado señala, en coherencia con otras informaciones publicadas por él mismo, que
El cambio climático es una terrible amenaza a la supervivencia de la especie humana de la que ella misma es su única responsable.
Pero a la vez asegura que
Los científicos calculan que antes del 2070 no quedará hielo en el Ártico en verano, lo que permitirá abrir nuevas rutas marítimas y explotar fabulosos yacimientos de gas y petróleo.
CEBRIAN EN EL CLUB BILDERBERG
En una entrevista a Daniel Estilen concedida a Periodista Digital, el periodista demuestra la pertenencia de Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA, al Club Bilderberg; un grupo con importantes relaciones con empresas del sector de los combustibles fósiles.
Estulin aporta un dato escalofriante que, habiendo sido publicado y documentado en sus libros, ningún medio competencia de El País quiso publicar nunca: Juan Luis Cebrián sabía desde 2002 la fecha exacta de la Guerra de Iraq .
Por eso el autor se pregunta
Cómo es posible que diga que no lo sabía y no lo diera a conocer en su periódico. ¿Para quién trabaja Cebrián? Para sus accionistas no, para PRISA tampoco. Trabaja para esa gente".
El nuevo trabajo del cofundador hace una década del movimiento Dogma ofrece a los espectadores una serie de pistas visuales que, juntas, forman un código que hay que descifrar, según informa el diario Berlingske Tidende.
El pasatiempo se llama Lookey, una contracción del inglés Look for the key (Busca la llave), un "juego simple en el que la película actúa a modo de tablero", en palabras del creador de Los idiotas y Rompiendo las olas.
Un lookey es una perturbación visual que nada tiene que ver con el resto de la película y que, para los no iniciados, puede parecer un error. Cada filme con este sistema puede incluir entre cinco y siete lookeys .
Lars Von Trier ha anunciado que pondrá a disposición de cualquier creador cinematográfico el concepto de lookey para que pueda utilizarlo libremente.
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/60582
| Publicado en El PAIS por sorprendente que pueda parecer una vez leido. |
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Sin embargo, es sabido que las efemérides las carga el diablo. Y en este caso, las mismas se hilan con el propósito de forzar la consagración de una definitiva relectura de nuestra historia contemporánea no menos maniquea que la que impuso el franquismo mientras pudo. En un artículo de Javier Cercas en EL PAÍS del 29 de noviembre pasado (Cómo acabar de una vez por todas con el franquismo) creo que se resume adecuadamente el espíritu y la letra de esa relectura en la siguiente frase: "Había una vez en España una República democrática mejorable, como todas, contra la que un militar llamado Franco dio un golpe de Estado. Como algunos ciudadanos no aceptaron el golpe y decidieron defender el Estado de derecho, hubo una guerra de tres años. La ganó Franco, quien impuso un régimen sin libertades, injusto e ilegítimo, que fue una prolongación de la guerra por otros medios y duró 40 años". A esa lectura se apunta con entusiasmo la izquierda que nos gobierna.
A mi juicio, el problema que suscita esta nueva verdad oficial no está en la demonización del franquismo, sino en la beatificación de la República. La descripción del régimen de Franco que despacha Cercas en las líneas anteriores es algo simplista y omite aspectos esenciales (como, por ejemplo, la propia evolución del franquismo), pero no puede decirse que sea falsa.
Sí es en cambio, a mi entender, radicalmente errónea la frase que describe a la República. La República no fue un régimen democrático mejorable como todos. Fue un fracaso de la democracia al que contribuyeron revolucionarios y contrarrevolucionarios en semejante medida. Lo fue, además, casi desde el principio, pero, sobre todo, lo fue en el periodo final, el inmediatamente antecedente a la Guerra Civil, como demuestran, a mi juicio de forma poco discutible, trabajos recientes de historiadores tan solventes como Stanley G. Payne.
Simplemente hagamos el ejercicio de transponer la historia de esos meses convulsos a la actualidad. Imaginemos que en el lapso de unos pocos meses se hubieran producido en torno a 300 muertes violentas en incidentes políticos, y entre ellas, la del jefe de la oposición parlamentaria, a manos de agentes de las fuerzas de seguridad del Estado. ¿Alguien en sus cabales hablaría, en tal situación, de un "régimen democrático mejorable"?
La cuestión está en que un fracaso colectivo -como fue la República- no tiene por qué constituirse retrospectivamente en el mástil mora al que amarrar la nueva democracia. Esto es tan erróneo -y tan autodestructivo- como lo sería pretender que la legitimidad de la actual democracia que disfrutamos se ancla en las previsiones sucesorias del franquismo.
Pero eso, con ser malo, no sería lo peor. Lo peor es que el intento trae consigo una deslegitimación implícita de uno de los pocos procesos de nuestra historia contemporánea del que tenemos razones para sentirnos orgullosos o, al menos, satisfechos: la transición. El corolario de esa relectura es, efectivamente, que la transición no da lugar a una verdadera democracia, dado que los condicionamientos de la misma no permitieron hacer justicia a las víctimas del franquismo ni superar sus tabúes, y ello vicia las bases morales del nuevo régimen democrático.
Ése es el disparate. La transición española es casi un milagro histórico. Despreciar su valor como piedra angular de nuestra democracia es renunciar a una de nuestras mejores páginas de historia colectiva. Pero, sobre todo, es aventurarnos de nuevo en una senda de incertidumbre. La historia más reciente es pródiga en ejemplos de transiciones fallidas (sin ir más lejos, en los Balcanes o en algunos países del Este de Europa). Todas tienen en común un rasgo: en ellas, el deseo de vindicación de un pasado -por irreal, mitológico o fantasioso que éste sea- se hace más fuerte que la voluntad de construir un futuro. Esas transiciones fallidas han dado lugar a quiebras de los Estados -donde la falla histórica tenía un contenido étnico, como en los Balcanes-, a inestabilidad política, a fracaso económico y, lo peor, se han cobrado en ocasiones un costoso tributo en sangre.
Por eso, la cuestión no es académica ni teórica. Los asuntos del espacio público que ocupan el lugar central de la agenda política están refractados por ese prisma revisionista, y así nos va. Especialmente, el debate sobre el modelo territorial.
Parece que hubiera que revisar la configuración del Estado de las Autonomías para ir a una filosofía más declaradamente federal porque el sistema actual no puede dar cauce a las aspiraciones de autogobierno de vascos y catalanes. Y todo ello porque las hipotecas de la transición impidieron un rediseño del Estado tan amplio como hubiera sido necesario.
Ese argumento no se sostiene ni teórica ni históricamente. El nivel de autogobierno catalán y vasco en la República era inferior al que los propios Estatutos de Sau y de Gernika consagran. Ninguno de los dos tuvo tiempo de consolidarse y, además, ambos constituyeron, cada uno a su modo, fuentes de riesgo, amenaza y deslealtad para la República. No hay nada que mirar en ese espejo: felizmente, en casi nada nos parecemos.
A estas alturas, echar atrás la vista 70 años tiene mucho más sentido para evitar los errores del pasado que para buscar inspiración en futuros aciertos. Porque hoy ya no podemos dar por buenos los versos de Gil de Biedma ("De todas las historias de la Historia / sin duda la más triste es la de España / porque termina mal..."). Pero siempre corremos el riesgo de dejarnos llevar por estos otros de las Glosas a Heráclito de Ángel González: "Nada es lo mismo, nada / permanece. / Menos / la Historia y la morcilla de mi tierra / se hacen las dos con sangre, se repiten".
José Ignacio Wert es sociólogo.
Nuevo poster de la película, para cuyo estreno aún faltan 9 meses.
Blogdecine
La tercera entrega vuelve a estar dirigida por Sam Raimi, y vuelve a contar con Tobey Maguire y Kirsten Dunst, como principales protagonistas, a los que acompañarán Thoper Grace, James Franco y Thomas Haden Church como principales protagonistas.
Su estreno está previsto para el 4 de mayo del año próximo.
| Cada minuto una persona muere víctima de la violencia armada QUE NO PASE NI UN MINUTO MAS. FIRMA |
Como mi conexión a internet va tan lenta, me da tiempo a leer el
periódico mientras le doy a algún enlace y se carga.
Hoy me ha ocurrido que leía en El Mundo (edición papel), una noticia
con los siguientes
titulares:
"El gobierno da luz verde a la ley que permite el cambio de sexo sin operarse.
El DNI dejará de ser un espejo deformante, la genitalidad no será un
estigma y los transexuales podrán salir todos de sus cuerpos celda..."
Lo leo, me quedo pensativo, miro hacia el ordenador que ya habia
cargado la página que buscaba, y en el centro en negrita, me aparece
el siguiente texto:
"Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del
Universo no estoy seguro." A. Einstein.
¿Es casualidad?
